lunes, 24 de octubre de 2011


¿Por qué será que me encantan los días de lluvia ? Esos en que el Sol no aparece por ningún lado y en el que el agua se convierte en el protagonista. ¿Por qué será que me encanta empaparme como hacen en las películas, dar vueltas debajo de la lluvia y disfrutar de esa sensación única de sentir poco a poco caer cada una de las gotas en mi cuerpo? La verdad no tengo ni idea. Solo sé que me encantan los días grises, el cielo cubierto de nubes, las gotas en el cristal, Madrid empapado después de una tormenta, ver los paraguas de la gente por las calles, poder ponerme las botas de agua, pisar los charcos, quedarme en casa disfrutando de un día de soledad, olvidarme que existe el mundo y ser solo yo. Como lo necesitaba. Gracias otoño.

sábado, 15 de octubre de 2011

Harta de la monotonía ;)

Estoy harta de lunes, de martes, de miércoles.... estoy harta de falsas, de hipócritas, egocéntricas y subnormales. De gente que no merece ni un hola por mi parte. A la que no debería ni mirar siquiera por educación. Estoy harta de lo mismo de siempre. De las sonrisas y de los saludos a gente que conozco de vista y con la que no he cruzado ni una palabra. Estoy harta de la superficialidad de este mundo, en que nadie puede destacar ni ser especial. Estoy harta de comer por las mañana y cenar por la noches, de dormir con la Luna y vivir con el Sol, de vestir abrigo en invierno y shorts en verano, de lluvia en otoño y flores en primavera y  de que ser inteligente sea de frickys. Estoy harta de reír en los buenos momentos y llorar en los malos, de estudiar por deber y no por QUERER. Harta de que el mundo se riga por el dinero, de bailar bajo la lluvia y no bajo el Sol, de seguir la moda, de hacer lo que hacen todos y de hablar de la tristeza.
Estoy harta de ser como todos. 



jueves, 29 de septiembre de 2011

Hoy me siento extrañamente feliz, loca, viva e invencible. Tengo ganas de darle la vuelta al mundo, de convertir lo malo en lo bueno; de comerme la tristeza y pasar de todo.
No es que el mundo me resbale, ni tampoco que absolutamente TODO me de igual, sino que me he dado cuenta de que lo importante en la vida, simplemente es lo bueno, lo feliz, lo fuera de lo normal, lo extraño, lo que nos hace sentir bien, los pequeños detalles, las sonrisas, las carcajadas, los saltos, los gritos, los abrazos, los besos, la locura, la impaciencia, la diversión, los viernes por la tarde, las tonterías, la amistad...LA FELICIDAD.


Felicidad. Cuanto tiempo sin poder presumir de que la tengo, de que puedo tocarla, de que la siento. Cuanto tiempo sin experimentar esa sensación, esa adrenalina que te recorre el cuerpo, que te hace tocar el cielo, indestructible, fuerte y especial. Ni los miedos, ni la inseguridad hoy podrían conmigo.


Estoy tan agarrada a la felicidad, que no puedo soltarla nunca; o más bien no quiero. Porque, al fin y al cabo, la felicidad es la droga más adictiva: cuanto más tienes, más necesitas.


sábado, 17 de septiembre de 2011

Lo que me faltaba.

Siento que cada paso que doy, lo hago en balde, porque doy otro que me hace retroceder varias zancadas.

Cada paso cuenta





Siempre pensamos en el futuro como algo intocable, inalcanzable e imposible. Un conjunto de -in que nos ciegan y no nos permiten pensar en el presente como si fuera el futuro. Es algo complicado y difícil de ver, pero tan real como la vida misma. Quizá sea la imperfección humana la que no nos deja pensar que el futuro es algo cercano, incluso más que el presente; o simplemente porque no sabemos mirar más allá de lo que marcan nuestros propios ojos, el caso, es que el futuro siempre está con nosotros. Porque, aunque puede parecer poco creíble, nuestros actos de este mismo presente pueden estar cambiando nuestro futuro, midificándolo, dándole forma diferente. Es por eso, que he cerrado la puerta a pensar que aún es demasiado pronto, o a que nada de lo que este haciendo ahora puede dar resultado, porque cada paso cuenta. Ahora pienso en lo que pasará en días, meses e incluso años, pero me doy cuenta de que hoy es el futuro, de que cada palabra, cada momento, cada sonrisa, cada lágrima me hace estar más cerca, de cambiar el destino. Y ahora se que puedo, que no hay nada que este lo suficientemente lejos. He descubierto que no hay nada ni nadie que pueda impedir lo que quiero.



martes, 13 de septiembre de 2011

Tengo ganas de gritar, de explotar y de decir en voz alta todo esto que me estoy guardando; porque cada día noto que aguanto menos, que puedo pero a la vez no puedo. Necesito decir que sobras en mi vida y que me estoy empezando a cansar de ti. Me gustaría ayudarte, la verdad, pero como eres como eres y nunca sabes como parar empiezo a pensar que lo mejor es alejarme. Pero... si me alejo, pierdo demasiado, la pierdo a ELLA y no paro de analizar los pros y los contras y cada vez que lo pienso, pienso que estoy dándolo todo por no perderte y no hacerte sufrir, por no alejarte de ella, a pesar de que a mí me este sacando de mis casillas. Si, estoy peleando con todas mis armas, y te prometo que lo voy a conseguir.

martes, 6 de septiembre de 2011

La oscuridad. Sinopsis de una adolescente.

Es cuando lo ves todo negro y dices, "Quizá es que no merezco la pena". Entonces, todo tu mundo se te viene encima, sientes que no hay nada por lo que valga la pena luchar, y notas que lo has perdido todo y no te queda NADA. Es una sensación extraña. 
Y después de esto, viene el pensar que no vales nada, que no tienes talento ni personalidad suficientes, que los demás son mucho mejores que tu y que no vale la pena seguir con esa parodia en la que vives. Tratas de pensar en cosas buenas que puedas tener, pero en ese preciso instante en el que necesitas encontrar virtudes que te hagan cambiar de idea respecto a ti misma, solo te vienen a la cabeza lo más negativo de ti. Tras pensar que las imperfecciones sobrepasan las virtudes, empiezas a compararte con los demás y te das cuenta de que tu vida es un completo desastre comparada con la de las personas que más quieres, las suyas son tan perfectas; piensas que eres peor que ellos, que no sobresales en nada, no llamas la atención, no eres la preferida de nadie y mil sentimientos que se te cruzan y se mezclan con la frustración. 
Frustración. No hay nada más amargo y triste que este sentimiento. Pesa, duele y hiere. Pequeña palabra para tan gran sensación.
Por último, vienen las lágrimas. Y eso es lo que más te duele de todo: LLORAR.